Qué hacer si te despiden en 2026: pasos legales y plazos clave
Recibir una carta de despido nunca es fácil. La incertidumbre, el enfado o el miedo al futuro suelen aparecer de golpe. En 2026, aunque muchas normas laborales siguen siendo conocidas, hay cambios en la forma de trabajar, más despidos ligados a reestructuraciones digitales y un mayor control legal sobre las empresas. Saber qué hacer desde el primer minuto es clave para proteger tus derechos y no perder dinero por desconocimiento.
1. Mantén la calma y revisa el tipo de despido
Lo primero es identificar qué tipo de despido te han comunicado. En 2026, siguen existiendo principalmente tres:
- Despido objetivo: por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
- Despido disciplinario: por un supuesto incumplimiento grave del trabajador.
- Despido colectivo (ERE): cuando afecta a varios trabajadores.
La empresa debe entregarte una carta de despido por escrito, explicando las causas y la fecha de efectos. Si no hay carta, o es confusa, ya es una señal de alerta.
· Consejo clave: firma siempre como “no conforme” si no estás de acuerdo o no entiendes las causas. Firmar no significa que aceptes el despido, solo que has recibido la notificación.
2. Comprueba si el despido es legal o improcedente
No todo despido es legal, aunque la empresa lo presente como correcto. En 2026, muchos despidos siguen declarándose improcedentes por errores formales o falta de pruebas.
Algunos indicios de improcedencia:
- No se explican bien las causas.
- No hay pruebas del incumplimiento.
- No se ha respetado el preaviso.
- Se vulneran derechos fundamentales (embarazo, baja médica, reducción de jornada, etc.).
Si el despido es declarado improcedente, la empresa deberá readmitirte o pagarte una indemnización mayor.
3. Revisa la indemnización que te corresponde
La indemnización depende del tipo de despido:
- Despido objetivo procedente:
20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. - Despido improcedente:
33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. - Despido disciplinario procedente:
No hay indemnización.
Además, la empresa debe pagarte el finiquito, que incluye:
- Salario pendiente.
- Vacaciones no disfrutadas.
- Pagas extra proporcionales.
Importante: el finiquito no es la indemnización. Son conceptos distintos y muchas personas los confunden.
4. Apúntate al paro cuanto antes
Aunque vayas a impugnar el despido, debes solicitar la prestación por desempleo. En 2026, el plazo sigue siendo de 15 días hábiles desde el último día trabajado.
Necesitarás:
- Certificado de empresa.
- DNI o NIE.
- Número de cuenta bancaria.
Si luego ganas el juicio y te readmiten, se ajustará la situación, pero no pedir el paro a tiempo puede hacerte perder la prestación.

5. Plazo clave: solo 20 días para reclamar
Este es el error más común y más grave.
Desde la fecha efectiva del despido tienes 20 días hábiles (no cuentan fines de semana ni festivos) para:
- Presentar una papeleta de conciliación.
- O interponer directamente una demanda.
Si se te pasa el plazo, pierdes el derecho a reclamar, incluso aunque el despido sea claramente injusto.
– En 2026, muchos procesos ya se inician de forma telemática, lo que agiliza los trámites, pero el plazo sigue siendo igual de estricto.
6. Acto de conciliación: ¿qué es y para qué sirve?
Antes del juicio, normalmente se celebra un acto de conciliación entre trabajador y empresa. Es un intento de llegar a un acuerdo sin ir a juicio.
Aquí pueden pasar tres cosas:
- La empresa reconoce la improcedencia y paga.
- Se llega a un acuerdo intermedio.
- No hay acuerdo y se va a juicio.
Muchos casos se resuelven en esta fase, por lo que ir bien asesorado puede marcar la diferencia.
7. ¿Cuándo es nulo el despido?
En 2026 se presta especial atención a los despidos nulos, que obligan a la empresa a readmitir al trabajador y pagar salarios atrasados.
Algunos supuestos habituales:
- Despido durante embarazo o maternidad.
- Represalias por reclamar derechos laborales.
- Discriminación por género, edad, enfermedad o discapacidad.
Estos casos son especialmente sensibles y conviene actuar rápido y con pruebas.
8. No negocies sin información
Muchas empresas ofrecen acuerdos rápidos para “cerrar el tema”. A veces pueden ser buenos, pero otras no.
Antes de aceptar:
- Calcula la indemnización real.
- Comprueba si el despido podría ser improcedente o nulo.
- Valora si el acuerdo incluye cláusulas perjudiciales.
Firmar un acuerdo suele implicar renunciar a futuras reclamaciones.
9. Asesorarte no es un gasto, es una inversión
En 2026, con normativas más complejas y empresas mejor asesoradas, contar con un profesional laboralista puede suponer miles de euros de diferencia en el resultado.
Además, muchas consultas iniciales permiten:
- Evaluar rápidamente tu caso.
- Saber si merece la pena reclamar.
- Evitar errores irreversibles.
Conclusión
Si te despiden en 2026, el tiempo y la información juegan a tu favor… o en tu contra. Actuar rápido, conocer los plazos y no firmar a ciegas es fundamental. Un despido no siempre es el final, pero sí puede ser el inicio de una reclamación justa si sabes cómo moverte.
Ante la duda, infórmate, guarda toda la documentación y no dejes pasar los plazos. Tus derechos laborales siguen existiendo, incluso cuando la empresa dice lo contrario.