Recibir una carta de despido nunca es fácil. Ya sea esperado o completamente inesperado, un despido genera dudas, preocupación y, sobre todo, incertidumbre sobre qué hacer a continuación. Sin embargo, mantener la calma y actuar correctamente desde el primer momento es clave para proteger tus derechos y evitar perder indemnizaciones o plazos legales importantes.
En este artículo te explicamos qué pasos seguir si te despiden, cuáles son tus derechos laborales y cómo reclamar si consideras que el despido no está justificado.
1. Mantén la calma y revisa el tipo de despido
Lo primero que debes hacer tras recibir la notificación es entender qué tipo de despido te han aplicado. En España, existen varias modalidades reconocidas por el Estatuto de los Trabajadores:
- Despido disciplinario: se produce por incumplimientos graves del trabajador (faltas de asistencia, desobediencia, abuso de confianza, etc.).
– No lleva indemnización, pero sí tienes derecho al finiquito y a impugnar si consideras que es injustificado. - Despido objetivo: se basa en causas económicas, organizativas, técnicas o de producción.
– Tiene derecho a 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. - Despido colectivo (ERE): afecta a varios trabajadores y requiere un procedimiento especial.
– Se aplica la misma indemnización que el despido objetivo, pero supervisada por la autoridad laboral. - Despido improcedente: ocurre cuando la empresa no puede demostrar las causas o incumple los requisitos legales.
– El trabajador puede optar entre readmisión o indemnización de 33 días por año trabajado (con un máximo de 24 mensualidades).
Saber qué tipo de despido tienes es el primer paso para definir tu estrategia legal.
2. Exige la carta de despido por escrito
Todo despido debe comunicarse por escrito, mediante una carta que explique las causas y la fecha de efectos.
Sin este documento, el despido puede considerarse nulo o improcedente, porque vulnera tu derecho a una notificación formal.
👉 Si te despiden verbalmente (por ejemplo, te dicen que “no hace falta que vuelvas”), solicita una carta de despido inmediata o una comunicación formal por correo electrónico o burofax.
Esa carta será la prueba fundamental para cualquier reclamación posterior, así que guárdala siempre junto con cualquier correo, WhatsApp o documento relacionado.
3. Revisa el finiquito antes de firmar
Junto con la carta de despido, la empresa debe entregarte el finiquito, un documento donde se liquidan las cantidades pendientes:
- Salario de los días trabajados.
- Vacaciones no disfrutadas.
- Pagas extra prorrateadas.
- Horas extra, si las hubiera.
👉 Antes de firmar, comprueba bien los importes. Si no estás de acuerdo, firma “no conforme” junto a tu firma y anota la fecha.
Eso no impide cobrar, pero deja constancia de que no aceptas los cálculos y te permite reclamar después.
4. Calcula tu indemnización
En los casos de despido objetivo o improcedente, te corresponde una indemnización.
Para calcularla necesitas:
- Tu salario bruto diario (incluyendo pagas extras).
- Los años trabajados en la empresa.
Por ejemplo:
Si ganas 1.800 € brutos al mes y llevas 5 años, un despido improcedente te da derecho a:
33 días x 5 años = 165 días de salario.
1.800 € / 30 días = 60 €/día.
165 x 60 € = 9.900 € de indemnización.
Si tienes dudas, un abogado laboralista puede verificar si el cálculo es correcto o si te corresponde más dinero por otros conceptos (bonus, variables, antigüedad, etc.).

5. Comprueba si el despido es legal o improcedente
No todo despido está bien hecho. Muchos trabajadores aceptan la decisión sin saber que podrían reclamar por improcedencia o nulidad.
Un despido puede ser improcedente si:
- No existen causas reales que lo justifiquen.
- No se respetan los plazos o el procedimiento.
- No se entrega carta de despido formal.
- Se basa en hechos falsos o sin pruebas.
Y puede ser nulo si vulnera derechos fundamentales, por ejemplo:
- Discriminación por sexo, edad, orientación o salud.
- Despido durante embarazo o baja médica.
- Despido tras reclamar derechos laborales (represalia).
En estos casos, el juez puede obligar a la empresa a readmitirte y pagarte los salarios dejados de percibir.
6. Plazo legal para reclamar: 20 días hábiles
Uno de los errores más comunes es dejar pasar el tiempo.
El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles (sin contar fines de semana ni festivos) desde la fecha de efecto del despido.
Durante ese tiempo debes presentar una papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de tu comunidad.
Este paso es obligatorio antes de acudir a los tribunales.
Si no se llega a un acuerdo en la conciliación, puedes interponer demanda laboral en el Juzgado de lo Social.
Perder el plazo implica renunciar automáticamente a tus derechos de reclamación.
7. Solicita el paro si tienes derecho
Si has trabajado y cotizado al menos 360 días en los últimos seis años, podrás solicitar la prestación por desempleo.
Para ello:
- Inscríbete como demandante de empleo en el SEPE.
- Solicita la prestación dentro de los 15 días hábiles desde el despido.
Si no llegas a ese periodo, podrías acceder al subsidio por desempleo u otras ayudas.
Recuerda que el despido disciplinario impugnado no impide cobrar el paro mientras se resuelve el proceso.
8. Conserva toda la documentación
Guarda copias de:
- Carta de despido.
- Finiquito y nóminas.
- Comunicaciones con la empresa.
- Justificantes de entrega o recepción.
- Cualquier documento que pruebe tu desempeño o tus horarios.
Toda esta documentación puede ser clave ante un juez o un acuerdo extrajudicial.
9. Considera la negociación
En muchos casos, antes de llegar a juicio, se puede negociar una salida pactada con la empresa.
Un abogado puede ayudarte a conseguir una mejor indemnización, mantener la prestación por desempleo y cerrar el proceso con un acuerdo privado o acta de conciliación.
Negociar no siempre significa renunciar: a menudo implica conseguir una compensación más justa sin litigios prolongados.
10. Busca asesoramiento legal especializado
Aunque muchos intentan gestionar el despido por su cuenta, contar con un abogado laboralista puede marcar una gran diferencia.
Un profesional sabrá detectar irregularidades, calcular indemnizaciones, presentar reclamaciones dentro de plazo y representar tus intereses ante el SMAC o el juzgado.
Además, la primera consulta en muchos despachos es gratuita o se descuenta del coste del procedimiento si decides continuar.
Checklist práctica: qué hacer si te despiden
Antes de firmar:
☐ Exige la carta de despido por escrito.
☐ Revisa y firma el finiquito con la nota “no conforme” si no estás seguro.
☐ Calcula tu indemnización.
☐ Revisa si el despido tiene causa justificada.
☐ Conserva toda la documentación.
Después del despido:
☐ Presenta la papeleta de conciliación (dentro de 20 días hábiles).
☐ Solicita el paro o subsidio si cumples los requisitos.
☐ Busca asesoramiento laboral.
☐ Valora una negociación o demanda judicial.
Conclusión
Un despido no es el final, sino el inicio de un proceso legal donde tus decisiones cuentan.
Actuar con calma, informarte bien y pedir asesoramiento profesional son los pasos más seguros para defender tus derechos.
Recuerda: tienes plazos, derechos e indemnizaciones que la ley protege.
No firmes nada sin entenderlo y no te precipites: la información es tu mejor defensa.