Hablar de herencias y testamentos no es un tema agradable, pero es una realidad que tarde o temprano todos debemos afrontar. Ya sea porque necesitas redactar tu propio testamento o porque has perdido a un ser querido, conocer los pasos legales que implica una herencia puede ahorrarte muchos problemas, conflictos familiares y gastos innecesarios.
Aunque parece un proceso sencillo —“se reparte lo que deja la persona fallecida y listo”—, la realidad es que hay trámites, impuestos y decisiones legales importantes que la mayoría desconoce. En este artículo te explicamos los pasos clave que nadie te explica sobre herencias y testamentos, de forma clara y práctica.
1. Qué es una herencia y por qué conviene tener testamento
La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que una persona deja al fallecer. No solo incluye propiedades o dinero, sino también deudas, préstamos o incluso avales.
Por eso, hacer testamento no solo sirve para repartir los bienes, sino para facilitar los trámites a los herederos y evitar conflictos.
De hecho, según datos del Consejo General del Notariado, más del 70 % de las herencias sin testamento terminan con retrasos o desacuerdos entre familiares.
Ventajas de hacer testamento:
- Permite decidir quién recibirá tus bienes.
- Ahorra tiempo y costes a tus herederos.
- Evita disputas familiares.
- Garantiza el cumplimiento de tu voluntad.
- Se puede modificar o revocar en cualquier momento.
En España, hacer un testamento ante notario es rápido y económico (suele costar entre 40 € y 80 €). Pese a ello, muchas personas aún fallecen sin hacerlo, lo que complica notablemente los trámites.
2. Qué pasa si no hay testamento
Si una persona muere sin testamento, se abre lo que se conoce como “sucesión intestada” o “abintestato”.
En ese caso, la ley determina quiénes serán los herederos legítimos, siguiendo un orden:
- Hijos y descendientes.
- Padres y ascendientes.
- Cónyuge viudo.
- Hermanos y sobrinos.
- Tíos y primos.
- Finalmente, el Estado, si no hay familiares.
El problema es que los trámites se vuelven más lentos y caros, ya que hay que tramitar una declaración de herederos ante notario o, en algunos casos, ante el juzgado. Además, no se respetan posibles deseos del fallecido (por ejemplo, dejar un bien a una persona no familiar).
3. Primeros pasos tras el fallecimiento
Cuando una persona fallece, los familiares deben realizar una serie de trámites antes de poder aceptar la herencia.
Son pasos que nadie explica claramente, pero que son obligatorios por ley:
a) Solicitar el certificado de defunción
Se obtiene en el Registro Civil del lugar de fallecimiento (gratuito o por vía online). Es el documento que acredita oficialmente la muerte.
b) Pedir el certificado de últimas voluntades
A los 15 días hábiles del fallecimiento, se puede solicitar al Ministerio de Justicia. Este documento indica si la persona hizo testamento y ante qué notario.
Es imprescindible para continuar con el proceso.
c) Obtener copia del testamento (si existe)
Con el certificado de últimas voluntades y el de defunción, los herederos pueden pedir una copia autorizada del testamento en la notaría correspondiente.
d) Si no hay testamento, tramitar la declaración de herederos
Debe hacerse ante notario (cuando todos los herederos son familiares directos) o en el juzgado (en casos complejos).
Este trámite identifica quiénes tienen derecho a heredar.
4. Inventario de bienes y deudas
Antes de aceptar o repartir la herencia, conviene hacer un inventario detallado.
No solo se heredan bienes (viviendas, coches, dinero), sino también obligaciones y deudas.
Por eso existen tres formas de aceptar una herencia:
- Pura y simple → el heredero acepta todo, incluyendo posibles deudas.
- A beneficio de inventario → el heredero responde de las deudas solo hasta donde alcancen los bienes heredados.
- Renuncia → si las deudas superan los bienes, el heredero puede rechazar la herencia.
Este paso es crucial, y conviene hacerlo con asesoramiento legal para evitar problemas futuros o sorpresas desagradables.
5. Reparto de la herencia
Una vez identificados los herederos y los bienes, llega el momento de repartir la herencia.
Si hay testamento, se seguirá lo que este dispone.
Si no lo hay, el reparto se hará conforme a las cuotas legales establecidas en el Código Civil.
En España, la herencia se divide en tres partes:
- Tercio de legítima: reservado obligatoriamente a los hijos.
- Tercio de mejora: también para los hijos, pero el testador puede favorecer a uno más que a otro.
- Tercio de libre disposición: se puede dejar a quien se quiera (familiares o no).
👉 Todos los herederos deben firmar la escritura de aceptación y adjudicación de herencia ante notario.
Este documento detalla el reparto y permite luego registrar los bienes (por ejemplo, inscribir una vivienda a nombre de los nuevos propietarios).

6. Impuestos que se deben pagar
Uno de los aspectos menos explicados, pero más importantes, es la fiscalidad de la herencia.
Los herederos están obligados a pagar dos impuestos principales:
a) Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD)
Debe abonarse en la comunidad autónoma del fallecido, dentro de los seis meses desde la fecha de defunción (prorrogable otros seis).
Cada región tiene sus propias bonificaciones: en algunas comunidades, los hijos o cónyuges apenas pagan, mientras que en otras la carga fiscal puede ser elevada.
b) Plusvalía municipal
Si hay bienes inmuebles, los herederos también deben pagar la plusvalía en el ayuntamiento correspondiente.
Se calcula sobre el incremento del valor del terreno desde la última transmisión.
Si no se pagan estos impuestos en plazo, se aplican recargos y sanciones.
7. Cómo evitar conflictos familiares
La herencia suele ser un tema delicado, y las disputas entre familiares son más comunes de lo que parece.
Para prevenir problemas:
- Deja tu testamento claro y actualizado.
- Incluye explicaciones o motivos si favoreces a alguien.
- Informa a tus herederos de tus decisiones.
- Acude a un abogado especializado en sucesiones para asesorarte.
También existe la posibilidad de hacer pactos sucesorios (en comunidades donde se permite), que permiten adelantar parte de la herencia en vida, con beneficios fiscales.
Mini guía práctica: los pasos esenciales de una herencia
1. Solicita el certificado de defunción.
2. Pide el certificado de últimas voluntades.
3. Obtén copia del testamento (o tramita la declaración de herederos).
4. Realiza un inventario de bienes y deudas.
5. Decide si aceptas o renuncias a la herencia.
6. Paga los impuestos (ISD y plusvalía).
7. Firma la escritura de aceptación y adjudicación ante notario.
8. Inscribe los bienes a nombre de los herederos.
Conclusión
Gestionar una herencia o preparar un testamento no tiene por qué ser un laberinto legal, siempre que sepas qué pasos dar y cuentes con el acompañamiento adecuado.
Un abogado especializado puede ayudarte a evitar errores, ahorrar tiempo y proteger tus intereses.
Porque al final, planificar bien una herencia es una forma de cuidar a los tuyos incluso cuando ya no estés.