Pocas cosas resultan tan frustrantes como descubrir que alguien ha copiado tu marca, tu logotipo o incluso el nombre comercial de tu negocio. Después de años de trabajo construyendo una identidad, una imitación puede confundir a tus clientes, dañar tu reputación y reducir tus ingresos.
La buena noticia es que la ley española protege la propiedad industrial e intelectual frente a estos abusos. En este artículo te explicamos cómo identificar una infracción de marca o plagio, qué pasos seguir y qué medidas legales puedes tomar para defender tus derechos.
1. Qué se considera una infracción de marca o plagio
Antes de actuar, es fundamental entender qué conductas son legalmente sancionables.
No toda similitud entre marcas o diseños constituye una infracción: debe existir riesgo de confusión o aprovechamiento indebido de la reputación ajena.
– Infracción de marca
Se produce cuando alguien utiliza una marca registrada por otra persona o empresa sin su consentimiento, especialmente si lo hace:
- Para productos o servicios similares a los protegidos por la marca original.
- De forma que pueda inducir a error al consumidor.
- Para aprovecharse de la notoriedad o prestigio de la marca ajena.
Ejemplo: si una empresa lanza ropa deportiva bajo el nombre Adibas o con un logotipo muy parecido al de Adidas, estaría incurriendo en infracción de marca.
– Plagio o infracción de derechos de autor
El plagio se refiere más a las obras creativas: logotipos, ilustraciones, textos, fotografías, música, diseños gráficos, etc.
Ocurre cuando alguien reproduce, distribuye o comunica públicamente una obra ajena sin permiso del autor o sin cumplir con una licencia válida.
Ambos supuestos —infracción de marca y plagio— pueden coexistir, por ejemplo, si una empresa usa un logotipo o nombre registrado como marca y además protegido por derechos de autor.
2. Cómo saber si alguien ha copiado tu marca o diseño
Antes de iniciar acciones legales, debes reunir pruebas y confirmar la existencia de una infracción real.
Estos son los pasos básicos para verificarlo:
- Busca coincidencias exactas o similares: revisa registros oficiales (como la OEPM o la EUIPO) para comprobar si alguien ha registrado una marca parecida a la tuya.
- Analiza el contexto comercial: ¿se dirigen al mismo público? ¿venden productos o servicios del mismo tipo?
- Evalúa el nivel de confusión: si los consumidores pueden creer que existe relación entre ambas marcas, probablemente haya infracción.
- Guarda todas las pruebas posibles: capturas de pantalla, publicaciones, empaques, facturas, correos o testimonios de clientes confundidos.
- Consulta con un abogado especializado en propiedad industrial o intelectual, que podrá realizar un informe de similitud y riesgo de confusión.

3. Primeros pasos legales: la vía amistosa o extrajudicial
El primer movimiento recomendable es intentar resolver el conflicto de forma amistosa, especialmente si la infracción no parece intencionada.
La mayoría de estos conflictos se inician con una carta de requerimiento o cese de uso.
– Carta de requerimiento (cease and desist)
Este documento, redactado por un abogado, informa al infractor de que está vulnerando derechos de marca o autor y le exige el cese inmediato de la actividad, además de la retirada de productos, publicidad o contenido ilícito.
En la carta se suele incluir:
- La acreditación de titularidad (certificado de registro de la marca u obra).
- Una descripción clara de la infracción.
- Un plazo para cesar el uso (normalmente entre 7 y 15 días).
- La advertencia de acciones legales en caso de incumplimiento.
Muchos casos se solucionan en este punto, ya que el infractor prefiere evitar un procedimiento judicial.
4. Si no hay acuerdo: acciones legales disponibles
Si el infractor no responde o se niega a cesar el uso, deberás actuar judicialmente. Las opciones dependen de si se trata de una marca registrada o de una obra protegida por derechos de autor.
– En caso de infracción de marca
La Ley 17/2001, de Marcas, permite al titular de la marca registrada interponer una demanda civil o denuncia penal según la gravedad del caso.
Las medidas más comunes incluyen:
- Cese inmediato del uso de la marca infractora.
- Indemnización por daños y perjuicios.
- Retirada del mercado de productos ilícitos.
- Publicación de la sentencia a costa del infractor (para reparar el daño reputacional).
Si la infracción es deliberada y con ánimo de lucro, puede incluso constituir delito contra la propiedad industrial, penado con multas y prisión (artículo 274 del Código Penal).
– En caso de plagio o infracción de derechos de autor
En el ámbito de la propiedad intelectual, la Ley de Propiedad Intelectual (LPI) reconoce el derecho del autor a:
- Solicitar el cese de la actividad ilícita.
- Reclamar una indemnización económica.
- Pedir la retirada o destrucción de copias ilegales.
También puede recurrirse a la vía penal, ya que el plagio con ánimo de lucro se castiga con penas de prisión de 6 meses a 4 años.
5. La importancia del registro: tu mejor defensa
El mejor modo de evitar problemas y defenderte eficazmente es registrar tu marca o tu obra antes de difundirla.
Sin un registro, demostrar la autoría o la titularidad puede ser complicado.
- Para marcas y nombres comerciales, el registro se realiza ante la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas).
- Para obras creativas, puedes registrarlas en el Registro de la Propiedad Intelectual o usar sistemas privados de certificación digital (como Safe Creative).
El certificado de registro funciona como prueba legal y te da derecho a emprender acciones judiciales de forma inmediata.
6. Qué no debes hacer (errores frecuentes al detectar una copia)
- Contactar al infractor sin asesoramiento legal.
Puedes dar información innecesaria o debilitar tu posición. Siempre es mejor que el primer contacto lo gestione un abogado. - Amenazar sin base legal.
Si no tienes tu marca registrada, tu reclamación carece de fuerza jurídica y puede volverse en tu contra. - Publicar el conflicto en redes sociales.
Denunciar públicamente una infracción puede derivar en una contrademanda por difamación o competencia desleal. Actúa siempre por las vías legales. - No calcular los daños económicos.
Una buena reclamación debe incluir una estimación del perjuicio económico, basada en ventas perdidas o daño reputacional.
7. Cómo evitar futuras infracciones
Además de actuar cuando ocurre una copia, es recomendable prevenir:
- Registra tus marcas, diseños y obras tan pronto como sea posible.
- Monitorea periódicamente Internet y redes sociales con alertas de marca (por ejemplo, Google Alerts o herramientas de vigilancia de la OEPM).
- Incluye avisos legales de copyright en tu web, catálogos y materiales promocionales.
- Licencia tus creaciones por contrato, detallando límites de uso y penalizaciones.
- Conserva documentación y versiones originales, que servirán como prueba de autoría.
8. Conclusión: defender tu marca es proteger tu reputación
Tu marca o creación es mucho más que un logotipo o un nombre: es el reflejo de tu identidad profesional y de tu esfuerzo.
Por eso, cuando alguien la copia o la imita, no solo vulnera tus derechos legales, sino que también pone en riesgo la confianza de tus clientes.
Actuar rápido, de forma legal y estratégica, es la clave.
Registra, documenta, reclama y, sobre todo, cuenta con un abogado especializado en propiedad intelectual o industrial que te asesore en cada paso.
Defender tu marca es defender tu futuro empresarial.