Registrar una marca en España es un paso esencial para cualquier empresa o profesional que quiera proteger su identidad. Sin embargo, en un mundo cada vez más globalizado y digital, limitar la protección a un solo país ya no es suficiente.
Internet, las ventas online y la expansión internacional hacen que tu marca pueda ser imitada o utilizada en otros mercados, lo que pone en riesgo tu reputación y tus beneficios.
En este artículo te explicamos cómo proteger tu marca fuera de España, qué organismos intervienen, qué pasos seguir y qué sistema de registro te conviene según tu estrategia de negocio.
1. Por qué registrar tu marca más allá de España
Registrar tu marca ante la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) te otorga derechos exclusivos dentro del territorio nacional. Pero esos derechos no tienen validez internacional.
Esto significa que una empresa extranjera podría registrar una marca idéntica o similar en su país y, en consecuencia, impedirte operar allí o incluso vender bajo tu propio nombre.
Algunas razones clave para ampliar la protección internacional:
- Evitar conflictos legales con empresas en otros países que usen marcas similares.
- Proteger tu identidad online, especialmente si vendes en plataformas internacionales.
- Preparar la expansión de tu negocio, franquicia o exportación de productos.
- Aumentar el valor de tu marca de cara a inversores o posibles acuerdos comerciales.
En resumen, registrar tu marca fuera de España no es solo una cuestión legal, sino una inversión estratégica en la estabilidad y reputación de tu negocio.
2. Dónde registrar tu marca: tres vías posibles
La protección internacional de una marca puede realizarse por tres vías principales, según el ámbito territorial al que quieras llegar:
A) Registro nacional (España)
– Organismo: OEPM – Oficina Española de Patentes y Marcas.
– Cobertura: Solo en territorio español.
– Cuándo conviene:
- Si tu negocio opera exclusivamente en España.
- Si quieres proteger primero tu marca localmente antes de dar el salto al extranjero.
El registro nacional es el paso inicial más común. Una vez concedido, podrás ampliar su protección internacional posteriormente, basándote en el registro español.
B) Registro de marca de la Unión Europea (marca de la UE)
– Organismo: EUIPO – Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (con sede en Alicante).
– Cobertura: Los 27 Estados miembros de la UE con un solo registro.
– Duración: 10 años, renovables indefinidamente.
Ventajas principales:
- Proteges tu marca en todos los países de la Unión con una única solicitud y tasa.
- Tienes seguridad jurídica uniforme: los mismos derechos en toda la UE.
- Es ideal para empresas con actividad online o clientes internacionales dentro de Europa.
Inconvenientes:
- Si tu marca entra en conflicto con una marca preexistente en solo uno de los países, puede bloquearse todo el registro europeo.
- Es más costosa que el registro nacional, aunque más económica que registrar país por país.
Tasa oficial (2025):
- Primera clase de productos o servicios: 850 €.
- Segunda clase: +50 €.
- Tercera y sucesivas: +150 € cada una.
C) Registro internacional (Sistema de Madrid)
– Organismo: OMPI – Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
– Cobertura: Más de 120 países adheridos al Sistema de Madrid.
– Requisito previo: Tener una marca base registrada o solicitada en España o en la UE.
El Sistema de Madrid permite extender la protección de una marca nacional o europea a varios países mediante una única solicitud internacional.
Podrás elegir los países en los que deseas proteger tu marca (por ejemplo, México, Estados Unidos, Japón, Reino Unido, etc.), sin necesidad de presentar solicitudes individuales en cada uno.
Ventajas:
- Trámite simplificado ante un único organismo (OMPI).
- Coste menor que gestionar múltiples registros nacionales.
- Flexibilidad: puedes añadir nuevos países en el futuro.
Desventajas:
- El registro internacional depende durante los primeros 5 años del registro base (si este se anula, la protección internacional también puede caer).
- Las tasas varían según los países elegidos.
3. Pasos para registrar tu marca internacionalmente
El proceso puede parecer complejo, pero siguiendo una estrategia clara se vuelve mucho más manejable.
Paso 1: Asegura tu marca en España o la UE
Antes de solicitar una extensión internacional, necesitas una marca base registrada o en trámite ante la OEPM o la EUIPO.
Asegúrate de que no existan conflictos previos mediante una búsqueda de antecedentes.
Paso 2: Define tu estrategia territorial
No todas las empresas necesitan registrar su marca en todo el mundo.
Evalúa dónde vendes, produces o exportas, y dónde pueden surgir imitaciones.
Por ejemplo:
- Una empresa de moda que exporta a Francia y Portugal debería registrar en la UE.
- Una startup digital con clientes en Latinoamérica podría incluir México, Colombia y Argentina en su solicitud OMPI.
Paso 3: Presenta tu solicitud
Según el caso:
- Ante la OEPM o EUIPO si es un registro nacional o europeo.
- Ante la OMPI, a través de la OEPM o EUIPO, si quieres registrar internacionalmente.
La solicitud incluirá:
- Datos del titular.
- Reproducción de la marca (palabra, logo, etc.).
- Clases de productos o servicios (según la Clasificación de Niza).
- Países solicitados (en caso del Sistema de Madrid).
Paso 4: Examen y publicación
Cada país examinará la solicitud según su legislación. Si no hay objeciones, se publica y se concede la protección.
El proceso suele tardar entre 6 y 12 meses (más en algunos países).
Paso 5: Renovación y vigilancia
Una marca internacional tiene validez de 10 años, renovable.
Conviene contratar un servicio de vigilancia de marcas para detectar posibles imitaciones en otros países y actuar a tiempo.

4. Costes aproximados y plazos
| Tipo de registro | Cobertura | Coste aproximado (tasa oficial) | Tiempo estimado |
|---|---|---|---|
| Nacional (OEPM) | España | Desde 125 € | 4-6 meses |
| Unión Europea (EUIPO) | 27 países UE | Desde 850 € | 5-8 meses |
| Internacional (OMPI) | 120+ países | Desde 900 € + tasas por país | 8-14 meses |
Estos importes no incluyen honorarios profesionales por gestión o traducción, que pueden variar según el despacho o agente de propiedad industrial.
5. Qué pasa si no registras tu marca en el extranjero
No registrar tu marca fuera de España puede tener consecuencias graves:
- Otra empresa puede registrarla primero en su país y bloquearte el acceso al mercado.
- Podrías perder el derecho al nombre en tiendas online o plataformas internacionales.
- Te arriesgas a demandas por infracción si operas bajo una marca registrada por otro.
- Tu marca puede verse imitada o explotada comercialmente sin tu consentimiento.
En definitiva, lo que ahorras al no registrar puede convertirse en un coste mucho mayor por litigios o pérdida de reputación.
6. Consejos legales para proteger tu marca internacionalmente
- Haz un estudio previo de viabilidad antes de invertir en el registro.
- Solicita asesoramiento profesional: los abogados y agentes de propiedad industrial te ayudarán a elegir la mejor vía.
- Prioriza los países estratégicos, no todos.
- Vigila tu marca con alertas y servicios especializados.
- Renueva puntualmente tu registro para no perder derechos.
- Documenta el uso real de la marca, especialmente si operas en el extranjero.
7. Conclusión: tu marca, tu activo más valioso
Tu marca no es solo un nombre o un logotipo: es la identidad legal y comercial de tu negocio.
Protegerla más allá de España significa blindar tu reputación, tu inversión y tu futuro en un entorno cada vez más competitivo.
La clave está en planificar tu estrategia internacional desde el principio, evaluar los mercados prioritarios y apoyarte en asesoramiento legal especializado.
Registrar tu marca en la Unión Europea o en otros países no es un gasto: es una inversión en seguridad y crecimiento.